6. ARTÍCULOS VARIOS

SER, O NO SER

Año 1 Mar del Plata, 14 de junio de 2019, Luis Gotte. Venezuela y Argentina, una nación dividida en patrias que tienen mucho pasado en común. De ahí salieron nuestros máximos héroes; Venezuela salvaguardó la vida del Gral. Juan D. Perón en la etapa de su exilio; armaron PDVSA desde el modelo de Mosconi, YPF; ofrecieron refugio a muchos de los compañeros perseguidos por las distintas dictaduras militares o los que escapaban de la hiperinflación alfonsinista. Hoy los venezolanos vienen buscando el mismo abrigo y protección… ¡somos familia!

No solo nos vincula la historia, también el presente. Las dos comunidades son las más ricas del continente y tienen la economía más miserable del mundo, solo comparable con algunos países africanos. No es de ahora, es un proceso que se inicia desde hace décadas. Un presente que jamás imaginaron aquellos hombres que dieron su sangre por una patria justa libre y soberana. ¿Qué nos pasó? El hambre y los odios nos están llevando lentamente al suicidio.

Venezuela es inmensamente rica en petróleo y minerales estratégicos como el TORIO y el COLTÁN. Argentina lo es en su producción de alimentos, también en LITIO y TIERRA RARAS. Ambas podrían ser la Arabia Saudí de América. El petróleo y el suelo fueron nuestra condena.

Desde comienzos del S.XX los liberales de Venezuela como los propios de Argentina, Vicente Gómez y su gemelo Bartolo Mitre, decidieron que el petróleo y el ganado vacuno fueran las únicas riquezas de sus países. Las oligarquías solo invertirán su capital en esas industrias, y las políticas públicas ayudarán para que obtengan más ganancias. Los liberales mataron nuestro futuro.

Nuestras oligarquías no confiaron en nuestras patrias, no les interesan esas cosas que producían la nueva tecnología: barcos, autos, aviones, trenes. Es más fácil que el gobierno las compre al exterior que fabricarlos nacional. Ellos sólo producirán vacas y cereales. El pueblo seguiría siendo campesino, más no industrial.

En Argentina, los Generales Mosconi, Savio y el Brigadier Ignacio San Martín no consiguen el apoyo de la burguesía para fundar YPF, construir SOMISA o fabricar automóviles o aviones. Los privados no aportarán su dinero para tan absurdas aventuras. Lo tiene que hacer el Estado, y después los llamaron estatistas, responsables de un estado elefantiásico. Perón no fue estatista, hizo lo que había que hacer.

Y hoy esa burguesía, que vivía tranquila con lo que les daba el suelo -vaca y trigo- nos señala con su dedo acusador de populistas, responsables del fracaso nacional. Nuestra burguesía no cumplió su papel como tal, nacional y capitalista. Debieran hacer una autocrítica.

Otra historia es la burguesía sao paulista de Brasil.

En los ’60, con ayuda de los soviéticos, los cubanos -bajo dictadura comunista de los Castros- apoyan la insurgencia en gran parte del continente. Argentina y Venezuela habían iniciado un interesante proyecto industrializador, con Perón y Pérez Jiménez, ambos derrocados por golpes de estados. Los gobiernos siguientes no continuaron dicho proceso, y los grupos económicos no mostraban mucho interés. Dos variables comienzan a fallar, la CONFIANZA y la PREVISIBILIDAD. Dos elementos indispensables para que el capital se inserte e instale en una comunidad. La guerrilla y las inestabilidades democráticas, como económicas, solo logran que el capital sea muy volátil, invierten y se van pronto.

En Argentina, para 1983, asume un gobierno socialdemócrata, en momentos en que la socialdemocracia en Europa abraza el socialiberalismo (liberal en lo económico y progresista en lo cultural). Fue un terrible error del partido Unión Cívica Radical encolumnarse detrás de Alfonsín, abandonando los principios y valores de Alem. La amistad con la URSS, Cuba y Felipe González le complicó su relación con el capital. Con el nuevo gobierno de Carlos Menem se produce la destrucción del aparato productivo, científico y tecnológico del país, haciéndolo inviable para inversiones a largo plazo. Para el nuevo siglo, el capital se aleja de los países partícipes del Foro de San Pablo.

Hoy, somos dos patrias empobrecidas, inviables para algunos, con posibilidades ciertas para otros, lo cierto es que, aún estamos discutiendo si entramos al modelo capitalista. Un modelo de producción económico, cultural, político y social al que los países, que identificamos como “desarrollados”, ingresaron hace 150 años (China en 1980) y hoy vienen globalizándose en un mundo poscapitalista.

Mientras discutimos esto nuestro pueblo pasa hambre.

Revolucionarios eran los de antes, que comían salteado
Es facil guapear, cuando el estomago lo pone otro

Publicado en Comunidad Organizada.