VIVENCIAS EN LA FRONTERA NORTE ARGENTINA, 2016

1. EL TRÁFICO ILÍCITO DE BIENES CULTURALES

Con su permiso voy a dentrar
aunque no soy convidado
pero en mi pago un asao
no es de naides y es de todos
yo voy a cantar a mi modo
después que haya churrasqueo..”.

La publicidad turística capitalina sobre el norte argentino nos habla de sitios y lugares preservados por más de diez mil años, con una fuerte historia cultural del hombre originario; como de la fecunda obra del conquistador español y la arquitectura religiosa del S.XVII. Allí se exhiben, entremezclados, vestigios precolombinos, ruinas de fortalezas incaicas y poblados prehispánicos. Construcciones durante la colonia junto a la tecnología del S. XXI.

Paisaje e historia están ahí, esperándonos para el disfrute donde se conjuga pasado y futuro. Donde las nochecitas y el despertar en ese pedacito de nuestra Patria, de verde esperanza e infinidad de tonos de colores, con sus típicas viviendas y su gente, sencilla y humilde, nos comprueba esa gran realidad: Viera que lindo mi país paisano!

Poseedores de una gran riqueza étnica y cultural, aymaras y quechuas, pueblan las ancestrales regiones del noroeste argentino. Sus padres, los padres de sus padres fueron dueños de esas tierras, nunca poseyeron título de propiedad, de un papel que de derechos a la tierra…si siempre estuvieron ahí! La propiedad y tenencia de la tierra, los conflictos derivados de la explotación agroindustrial, la minería, los desmontes, la sojizacion, la lucha por la memoria -entre otros- es la disputa diaria de estos pueblos.

Casas de adobe, techos de paja, calles angostas, antiguas capillas por todos los caminos, y a menudo ubicadas en el medio de ninguna parte (Casabindo o Cochinoca), pueblos como Tumbaya, Purmamarca, Maimará con sus típicas plazas y mercados de artesanías nativas y sus cerros con sus colores salidos de la paleta de un artista maravillan nuestro espíritu.

Como maravillosas y extraordinarias son las edificaciones de las Iglesias hispánicas, la de Iruya (Salta), Uquía, la de Yavi (Jujuy) inspiradas en el mudéjar sevillano del S. XIII y XIV hacen el regocijo para los amantes del arte y la historia.

A bordo de las naves castellanas
España llega a estas tierras
trayendo su gente, sus instituciones,
su lengua y su espíritu

Las expresiones arquitectónicas, en estas regiones, si bien es más modesta, comparadas con las de México o Perú, es una mezcla de influencias andaluza, mudéjar y aborigen. Al respecto expresa Martin S. Noel: “nada es desde luego más claro y preciso, desde el Ecuador hasta el Plata, que esa fisonomía andaluza de nuestras moradas, de esa admirable expresión arquitectónica, que en razón a la situación geográfica en que naciera, y al soplo de sus artistas, supo fundir en mágico crisol el Incienso místico y el redo porte nobiliario de Castilla al voluptuoso ensueño del oriente invasor. A cada paso, a cada instante, en una casona, en un portón, un una reja, en el cimborio de una Iglesia de Cuzco, de Potosí, de Salta, de Córdoba o Buenos aires, descubro elementos decorativos ya visto en Jerez, Trujillo, Ecija o Sevilla; los festones de nuestras rejas, los azulejos de cúpulas y zaguanes, las archivoltas mudéjares de los pórticos, el retorcido moldurado de los frontones son réplicas ingeniosas en lenguaje americano de otros tantos elementos que prosperaron bajo el cielo andaluz..”

Por otro lado, en Cuzco (Perú), se desarrolló una de las más celebres escuelas pictóricas, cuya fecundidad queda revelada por el hecho de que se calcula que, desde el momento de la independencia en adelante, salieron de esa ciudad más de diez mil obras, la mayoría de autores anónimos, que en muchos casos fueron indios. Expone Ramón Pérez, Demetrio: “se trabaja no para masas cultas eruditas, sino para la demanda misional o para las sociedades criollas o mestizas del sur del continente. De aquí que se busquen afanosamente recursos llamativos, oros, colores brillantes que entran por los ojos y llaman poderosamente la atención de un pueblo de vida religiosa. Son, pues, motivos también medioevales los que determinan este arte; no se persigue el realismo, como en el resto de la pintura americana, sino el impresionismo, cuanto más sugestivo mejor. Es un arte popular, mestizo si se quiere, que se desborda en color, lo mismo que el barroco indiano se desarrollaba por la exuberancia”. El colorido y la imaginación constituyen lo característico del arte cuzqueño y que en el período hispánico las paredes de Iglesias, monasterios y residencias se llenaron de estas bellas expresiones.

Al comenzar el S.XVIII, la demanda de pintura desde todos los confines del Virreinato crecía aceleradamente. Cientos de lienzos de la escuela cuzqueña, en un gran porcentaje, ANGELES ARCABUCEROS, viajaban constantemente hacia Lima, el Alto Perú, Chile y el norte argentino (Yavi; Uquía, Casabindo). Para ello se instalaron grandes talleres artísticos, mayoritariamente indígenas, que atendían grandes pedidos de diferentes series de cuadros.

Con respecto a aquellas imágenes, los Ángeles Arcabuceros, son únicos en el mundo por su diseño. Son ángeles con rostro de belleza casi femenina, alas celestiales, sombrero de ala ancha y trajes de brocado bordado en oro similar a los de los soldados de Carlos II en el siglo XVII. Y como detalle final, portan al hombro un gran arcabuz.

En la confrontación de cosmovisiones hispano-andinas, los primeros símbolos sincretizados fueron el arcabuz y la espada asociados con el dios Trueno o dios Rayo -Illapa-, a su vez serpiente, poderoso símbolo de la fertilidad. La serpiente rechazada por Occidente continuó y continúa en el corpus mítico andino, disimulada o encubierta.

Ya le conozco sus mañas,
le conozco sus cucañas,
sé cómo hacen la partida,
la enriedan y la manejan.
Desaceré la madeja,

Y aguante el que no se anime
a meterse en tanto engorro
o si no aprétese el gorro
para otra tierra emigre..

En mi afán de querer adaptarme, integrarme e interactuar de la mejor manera posible al entorno y la idiosincrasia del lugar, a fin de aprehender lo más auténtico de cada región, me permitió un permanente dialogo con los lugareños y que, una vez establecida cierta amistad, nos ilustraban sobre su vida diaria, sobre su historia y costumbres.

Para nuestra sorpresa, en algunos centros históricos, nos comentan la falta de protección que tienen los bienes que allí poseen. Con mucha amargura en sus palabras, nos instruyen de la real situación del patrimonio histórico de esta región. Es permanente la sustracción –el ROBO- de objetos arqueológicos y etnográficos, las obras de arte plástico y decorativo, los libros, manuscritos, colecciones fotográficas, sonoras y cinematográficas, como también bienes naturales como los bienes paleontológicos, los fósiles, y bienes científicos de valor educativo y cultural como los meteoritos, especímenes mineralógicos. Sin que nadie muestre real interés por lo que sucede.

En Jujuy, a manera de ejemplo, en 2003 se sustrajeron dos óleos en la Iglesia de Huacalera; en 2007 piezas de arte sacro en distintas iglesias; una edición de El Quijote (incunable) de Yavi; documentación del Museo Histórico Provincial entre 2006 y 2007, que incluía documentos sobre la creación del Obispado de Jujuy, también el robo de 4 óleos de la iglesia de Tafna, como un Arcángel Arcabucero de Casabindo. Cascos de soldados de la conquista española, artículos de caballería (monturas, estribos), espadas…y un largo etc.

Este tipo de crimen organizado requiere de grupos altamente tecnificados y organizados, cuyo trabajo hace pie en sociedades con mucha riqueza cultural pero mucha pobreza y miseria. Además, se relaciona este tipo de delito con otros como el tráfico de drogas, de armas, la trata de personas: “Los cárteles mexicanos y colombianos, también la guerrilla, operan con bienes culturales como moneda de cambio por armas o droga”, denuncian desde la Unidad de Información Financiera.

En zona de frontera con Bolivia, se da un alto tránsito de bienes sin los controles adecuados, no sólo salen del país, sino que se trata de bienes que han sido traficados ilícitamente de otros países, por ejemplo que llegan desde Perú y entran al país por Jujuy, o que salen por Jujuy hacia otros países, preferentemente europeos y…yanqui!.

Si bien hay una ley de protección de los bienes culturales, se ha convertido en LETRA MUERTA, por lo que me refiere una historiadora del lugar.

Empecemos a tomar conciencia del saqueo y el tráfico ilícito de estos bienes, porque es nuestro DERECHO EL DE PRESERVAR NUESTRA MEMORIA y cuya actuación sólo es posible con el compromiso y participación de toda la ARGENTINA. Su pérdida nos provocará una fragmentación de la memoria del conjunto y comprometerá la preservación de nuestra herencia cultural, lesionando el derecho a construir un futuro sostenible sobre la base de un pasado común. Imagínense a nuestro ADN, si en cada generación, se le perdiera una secuencia…

Compañeros y amigos, la pérdida de nuestro capital cultural nos afectará por igual a todos los sectores de la población, en tanto que nos despoja de nuestra herencia cultural colectiva sin distinción alguna.

Si bien el ‘relato oficial’ nos dice “los bienes que conforman el patrimonio son fuente de información para la construcción del conocimiento, y son un componente insustituible de la identidad y del desarrollo comunitario sustentable de la Nación. Estos bienes son únicos, y por lo tanto no son renovable”, pero los hechos…los hechos nos demuestran otra realidad!

Cuando no recordamos lo que nos pasa,
nos puede suceder la misma cosa.
Son esas mismas cosas que nos marginan,
nos matan la memoria, nos queman las ideas,
nos quitan las palabras… oh…Si la historia la escriben los que ganan,
eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia,
quien quiera oir que oiga…”

2.- LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD*

1. El tráfico ilícito de bienes culturales constituye una de las actividades criminales económicamente más rentables, debido, entre otras causas, a la escasez  u originalidad de tales objetos, a su gran demanda por parte de coleccionistas y, consecuentemente, a los elevados precios que se pagan por ellos.

2. Los bienes culturales migran desde los países “periféricos” hacia los “centrales”.

3. El concepto de patrimonio cultural no puede ser identificado con la tradición civilista que define al patrimonio como el conjunto de bienes de una persona, sino que debe ser entendido como aquellas creaciones del hombre a las que se otorga una especial importancia histórica, científica, simbólica  o estética; es la herencia recibida de los antepasados y un legado que se deja a las generaciones futuras.

4. En sentido estricto, el tráfico ilícito de bienes culturales es el traslado transfronterizo de objetos o piezas de valor cultural relevantes para una sociedad determinada, desde un Estado hacia otro o varios, realizado en violación a las leyes internas e internacionales.

5. El tráfico ilícito de bienes culturales es una de las más graves afectaciones al patrimonio cultural de los pueblos, sin perjuicio de que existan otras acciones antijurídicas que también merezcan reproche penal.

6. En consecuencia, los mayores esfuerzos político-criminales deben centrarse en adoptar las medidas necesarias tendientes a evitar la salida  y entrada de bienes culturales desde y hacia nuestro país.

7. Amén de los numerosos instrumentos internacionales ratificados por nuestro país que brindan protección al patrimonio cultural, la Constitución Nacional, reformada en 1994, impone al legislador la obligación de disponer lo necesario para darle  efectiva tutela, incluso desde la órbita del Derecho penal.

8. Sin embargo, la legislación interna argentina (v.gr. Código civil, leyes administrativas, Código penal, leyes especiales y complementarias) no protegen el patrimonio cultural como bien jurídico autónomo, sino que lo hace indirectamente como referencia a otros (propiedad individual, seguridad pública, control de las importaciones y exportaciones, etc.).

9. Si bien los tipos penales comprendidos en la ley 25.743, sobre protección penal del patrimonio arqueológico y paleontológico, significan un importante avance en la materia, su reducido ámbito de aplicación (al no estar incluidas las obras de arte) y, sobre todo, su deficiente construcción, trae aparejado numerosas dificultades en la efectiva punición de conductas merecedoras de reproche.

10. El bien jurídico protegido en el tráfico ilícito de bienes culturales es el derecho de toda sociedad o comunidad de conocer y gozar de su riqueza cultural, a la incolumidad de su historia y a preservarla para las generaciones presentes y futuras.    

11. El tráfico ilícito de bienes culturales contiene todos los elementos propios del delito económico ya que ataca intereses supraindividuales, forma parte del crimen organizado, ofende multiplicidad de bienes jurídicos y, esencialmente, trasciende las fronteras nacionales.

12. Sin embargo, pese a ello, el tráfico ilícito de bienes culturales no integra el Derecho penal económico sino que forma parte de los derechos humanos, a no ser que se adscriba a un concepto más amplio de Derecho penal económico, es decir, socioeconómico.

3.- UN PROYECTO DE LEY OLVIDADO: POR LA DEFENSA DEL PATRIMONIO NACIONAL.  

Hay un hecho que para nuestros investigadores en ciencias sociales ha pasado totalmente desapercibido, pese a la importancia que tuvo. Un problema ya visualizado en aquellos años y aún hoy -entrado el siglo XXI- sin solución alguna.            

Tres diputados de extracción peronista, presentan un proyecto de ley destinado a la realización de un censo y posterior protección del patrimonio artístico, histórico y científico del país. Algo totalmente novedoso e inusual para la época y que refleja fehacientemente el interés del Estado Justicialista por la protección de un acervo cultural tan descuidado como difuso.                 

A continuación se da a conocer las inquietudes que llevaron a esos diputados a presentar el proyecto, y ojala que de su atenta lectura pueda desprenderse más de una enseñanza para estos tiempos que corren.  

Consideraciones sobre el Proyecto Presentado.          

“El proyecto de ley que someto a la consideración de la Honorable Cámara responde a una necesidad impuesta por nuestra evolución social y por las condiciones especiales que atraviesa el mundo. No representa una novedad en la legislación universal. Todos los grandes países, los países rectores de la civilización, disponen desde hace tiempo de leyes análogas tendientes a defender su patrimonio espiritual, y en ellas me he fundado para construir este proyecto.          

Entre los países americanos, el más diligente en la defensa de sus bienes culturales ha sido Brasil, que aplica desde hace años una ley muy eficaz y que se halla empeñado en enriquecer sus colecciones y sus museos. La Argentina se encuentra retrasada en esta tarea y es urgente que nos aboquemos al problema que este proyecto encara, cuyo único antecedente argentino es la ley 12.665 creando la Comisión de Monumentos Históricos, útil pero incompleta.  

La falta de una legislación en esta materia ha sido causa de que nuestro país descapitalizara espiritualmente, debido a la pérdida de innumerables piezas de nuestro arte tradicional, vendidas al extranjero. Tallas de la imaginería jesuítica o del arte del altiplano, tan características de una época de nuestra evolución cultural, de inestimable valor algunas; piezas de platería o de ebanistería colonial; ejemplares únicos de obras argentinas; documentos imprescindibles para el conocimiento de nuestra historia, que es decir de nuestra alma, fueron a parar a colecciones europeas y norteamericanas y se encuentran en los archivos y bibliotecas de Washington o de Berlín, cedidos a vil precio por sus ingenuos poseedores a turistas inteligentes y aprovechados. La ley 12.665 puso, en parte, coto a ese escándalo. Pero gran parte de nuestro patrimonio cultural se encuentra todavía indefenso y sujeto a las alternativas del libre  tráfico internacional.    

El presente proyecto de ley pretende llenar esa laguna en nuestra legislación. Aunque fundado en antecedentes europeos, se ha adaptado a nuestra realidad nacional. Las leyes italiana y francesa, que inspiraron la mayor parte de su articulado (la francesa es el antecedente inmediato de nuestra ley 12.665), como adecuados a países de cuantioso patrimonio cultural; tienen, como la ley 12.665, un carácter predominantemente defensivo. Este proyecto es predominantemente adquisitivo, pues nuestro problema es el de acrecentar nuestro mejoramiento. Nuestros museos son pobres, y en algunos aspectos misérrimos. Lo mismo puede decirse de nuestras bibliotecas y nuestros archivos. Es necesario completarlos. Ignoramos las piezas de valor fundamental que se encuentran en manos de particulares y cuyo destino último será el de enriquecer las colecciones públicas. A este conocimiento tiende el censo del patrimonio artístico y cultural que este proyecto dispone. No se me ocultan los aspectos de restricción al dominio privado que el articulado involucra. Pero –aparte de que ello responde a las tendencias actuales de la legislación- es evidente que en ninguna otra materia se justifican tan cabalmente, ya que se trata de bienes del espíritu que, por esencia, deben alcanzar a todos.  

No es necesario abundar en razonamientos para justificar la necesidad y la urgencia de la sanción que pido a la Honorable Cámara. Bástame decir, para terminar, que la situación actual del mundo la hace altamente oportuna por la liquidación forzosa de numerosas colecciones europeas, cuyas muestras, algunas valiosísimas, se encuentran en el mercado a precios muy inferiores al que tendrían en circunstancias normales. La Argentina no debe desperdiciar las facilidades que se ofrecen para enriquecer a poco costo los bienes culturales que, puestos al alcance del pueblo, contribuirán al perfeccionamiento y la elevación de nuestro espíritu colectivo”.   

Ernesto Palacio. John William Cooke. Joaquín Díaz de Vivar.  

El Proyecto de Ley 

HACIA LA PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO ARTISTICO,

HISTORICO Y CIENTIFICO DEL PAIS 

Artículo 1°. Están sujetas, a las disposiciones de esta ley, las cosas muebles e inmuebles que tengan interés histórico, arqueológico, paleontológico o artístico.           

Entre las cosas muebles están comprendidos los códices, los manuscritos antiguos, los incunables, los libros raros de edición argentina, los grabados y estampas y los objetos de interés numismático.  

Artículo 2°. Las cosas indicadas en el artículo 1° serán inalienables cuando pertenezcan al Estado.           

Serán inalienables también las cosas que pertenezcan a las provincias, a las comunas, a los institutos públicos y eclesiásticos y a organismos administrativos autárquicos. Pero el Poder Ejecutivo podrá autorizar la venta de tales cosas al Estado o a cualquiera de las entidades arriba mencionadas, siempre que no se  derive de ello daño para su conservación ni para su goce público.   

Artículo 3°. Los gobiernos provinciales y municipales, las autoridades eclesiásticas y, en general, todos los administradores de las entidades numeradas en el artículo anterior presentarán a la Secretaría de Educación, dentro del plazo y en la forma que establecerá el reglamento respectivo, una lista detallada de las cosas comprendidas en el artículo 1° que pertenezcan a las provincias, las comunas o las instituciones o entidades que administren. La Secretaría de Educación iniciará con tales datos el fichero-censo del patrimonio cultural y artístico de la Nación.          

Para la confección de dicho fichero se clasificarán las cosas por materias. Un duplicado de las fichas se enviará, según corresponda, a la Comisión de Monumentos Históricos, a la Biblioteca Nacional, al Museo Nacional de Bellas Artes, al Archivo General de la Nación o al Museo de Ciencias Naturales. Estas instituciones tendrán a su cargo la confección del censo en las materias de su especialidad, así como la misión de asesorar a la Secretaría de Educación con respecto a las adquisiciones que se juzguen necesarias para acrecentar el patrimonio cultural y artístico del Estado.   

Artículo 4°. Las cosas comprendidas en el artículo 1°, aunque se encuentren en poder de entidades privadas o de particulares, a título de propiedad o de mera posesión, forman parte del patrimonio cultural y artístico de la Nación y están bajo la protección del Estado. Se consideran de utilidad pública cuando  su pérdida puede ocasionar grave daño a la cultura. En todos los casos, la determinación del interés cultural de las cosas corresponderá a la Secretaría de Educación, previo dictamen de sus organismos especializados. La resolución se comunicará a los propietarios o poseedores para sus efectos legales.  

Artículo 5°. La Secretaría de Educación tendrá la facultad, a requerimiento de los propietarios o poseedores, o de las reparticiones enumeradas en el artículo tercero, de proveer en cualquier momento a la integridad y seguridad de las cosas a que se refiere el artículo anterior, para impedir su pérdida o deterioro, o de proceder a su expropiación, si fuera necesario. A tales efectos y por los medios que se establecerán en el reglamento respectivo, ordenará los trabajos de restauración o recibirá las cosas en depósito en sus museos, bibliotecas o archivos, bajo  la responsabilidad del Estado y sin cargo alguno para sus  propietarios o poseedores.     

Artículo 6°. Las personas o entidades privadas que tengan en su poder obras de arte, libros, medallas, etc. que “prima facie” puedan encuadrarse en el artículo 1°, deberán denunciarlos a la Secretaría de Educación dentro del plazo y en la forma que establecerá el reglamento respectivo, para acogerse a los beneficios de esta ley. La Secretaría de Educación, previo dictamen de los organismos correspondientes sobre el interés cultural que ofrezcan las cosas, procederá a censarlas, en caso afirmativo, en la forma establecida en el artículo 3°, con  determinación de los nombres de sus propietarios y el lugar donde se encuentran depositadas.           

Por su parte, la Secretaría de Educación deberá agotar todos los medios de información a su alcance para determinar los bienes culturales existentes en colecciones particulares, aunque no medie denuncia por parte de sus propietarios. Cuando corresponda, comunicará de oficio a éstos que dichos bienes están comprendidos en las disposiciones de esta ley.  

Artículo 7°. Los propietarios de cosas reconocidas como de interés cultural o artístico por los medios determinados en esta ley y que hubieran sido notificados de dicha resolución, no podrán enajenarlas sin previo aviso a la Secretaría  de Educación. En caso de venta, no podrán efectuar la tradición de la cosa durante el término de dos meses, dentro de cuyo plazo el gobierno tendrá el derecho a adquirirla al mismo precio establecido en el contrato respectivo. Este plazo podrá prorrogarse por otros dos meses, si el gobierno por la oferta simultánea de varias cosas, no dispone de las sumas necesarias. Durante estos plazos el contrato permanecerá sometido a la condición resolutoria del ejercicio del derecho de prelación por parte del Estado.

Este artículo rige igualmente para los casos de subasta pública, en que la obligación de la denuncia se extiende a los rematadores.  

Artículo 8°. Las cosas reconocidas como de utilidad pública por el artículo 4° podrán ser expropiadas: a) Cuando haya peligro de deterioración o pérdida y el propietario no provea los medios necesarios para su conservación; b) Cuando a juicio de los organismos asesores, enumerados en el artículo 3°, se trate de piezas indispensables para completar las colecciones del Estado.          

Este derecho de expropiación  podrá hacerse efectivo también por los gobiernos provinciales y municipales, mediante los organismos que tengan por finalidad la conservación de la cultura y el beneficio espiritual del pueblo. 

Artículo 9°. Las cosas comprendidas en el artículo 1° podrán entrar al país, libres de todo derecho de importación.            

Está prohibida la exportación de toda cosa cuya pérdida pueda significar un grave daño para la historia, la arqueología o el arte, o de las que podrían  considerarse de utilidad pública en los términos del artículo 4°.           

El propietario de las cosas comprendidas en el artículo 1° que pretenda exportarlas deberá obtener un certificado otorgado por la Subsecretaría de Cultura, en la que conste que dichas cosas no están comprendidas en la prohibición del párrafo anterior. El incumplimiento de esta disposición, así como toda tentativa de burlarla, harán incurrir al autor o autores del hecho en las penalidades aplicables al contrabando.  

Artículo 10°. Independientemente de lo que establezcan las leyes aduaneras, la exportación de las cosas comprendidas en el artículo 1° está sujeta a una tasa del 25%, aplicable sobre el valor de la cosa, según la declaración del exportador comprobada por la estimación efectuada por las autoridades aduaneras. Cualquier cosa propuesta para la exportación puede ser adquirida por el gobierno al precio denunciado.           

Quedan excluidas de esta disposición las obras de artistas argentinos vivos, vendidas o destinadas a la exhibición o venta en el extranjero.  

Artículo 11°. Las disposiciones relativas a la exportación no se aplicarán a las cosas importadas de países extranjeros, según certificación auténtica y con propósitos de exposición o venta, o ambas finalidades, en la República. Se consideran en esta situación, salvo los derechos adquiridos antes de la promulgación de la presente ley, cuando la reexportación se efectúe antes de transcurridos cinco años desde la importación. Este plazo podrá prorrogarse de cinco en cinco años a pedido de los interesados.           

En todos los casos, los importadores deberán comunicar una lista de las cosas que traen para su venta a la Secretaría de Educación, a fin de que el Estado pueda adquirirlas, si lo considera oportuno, así como efectuar la denuncia de las operaciones pendientes, a los efectos del derecho de prelación establecido en el artículo 7° y del censo ordenado por el artículo 4°.  

Artículo 12°. Se destinará la suma de cinco millones de pesos moneda nacional ($5.000.000) anuales para el cumplimiento de la presente ley. Este fondo se acrecerá con la venta de publicaciones oficiales en materia cultural, fotografías y otras reproducciones de objetos artísticos, con el producto de las tasas establecidas en el artículo 10° y el de las penas pecunarias de los artículos 14° y 15°. Todo ello formará una cuenta especial denominada “Fomento del Patrimonio Cultural y Artístico de la Nación” a la orden de la Secretaría de Educación.  

Artículo 13°. Las operaciones de compraventa que se efectuaran contra las disposiciones de esta ley serán nulas de pleno derecho.

Artículo 14°. La omisión de la denuncia y la violación de las demás disposiciones de los artículos 7° y 9° serán castigadas con multas de $500 a $10.000 moneda nacional.  

Artículo 15°. Cuando por causa de la violación se pierda la cosa, se deteriore o salga de los límites del territorio nacional, el transgresor deberá pagar una indemnización equivalente al valor de la cosa perdida o a la disminución de su valor, sin perjuicio de las acciones penales en los casos de destrucción intencional.           

Artículo 16°. Comuníquese al Poder Ejecutivo.  

Ernesto Palacio. John William Cooke. Joaquín Díaz de Vivar. 

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*JUAN I. MARTÍNEZ CASAS, sus conclusiones en la Conferencia dictada en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba, en el marco del Curso de Derecho Penal Económico, organizado por la mencionada casa de estudios y por la Universidad de Castilla-La Mancha (España), Córdoba, el día 27 de septiembre de 2008.

Abogado, Adscripto a la Cátedra “C” de Derecho Penal I, de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Especialista en Derecho Penal Económico por la Universidad de Castilla-La Mancha, España. 

4. MIS VIVENCIAS EN «LA TACITA DE PLATA»

“La Tierra se retuerce por dentro

y hay tantas flores que ya no crecen…

Pachamama Madre Tierra

madre de todos los colores

Pachamama Madre Tierra

madre de todos los sabores…


Algunos te pedimos perdón!!!..”

En nuestro recorrido por la provincia de Jujuy, con mochila al hombro, arribamos con mi pareja “con sus ojos de dulce mirar” a la ciudad de La Quiaca, vocablo que deriva del aimara quisca, que significa «piedra cortante«-uno de los significados mas aceptados-.

Ciudad de frontera, último rincón donde muere el sol y nace la luna, rodeada por dos ríos, de los cuales uno es límite con Bolivia, casi siempre seco, por el que se cruza a Villazón y se regresa sin que nadie pregunte nada. Es zona sin presencia del Estado…tierra sin SOBERANÍA.

La Quiaca empezó a organizarse y creciendo, con sus características propias, a comienzos del S.XIX. Las edificaciones se alzan a 3.500 msnm, y son, en su mayoría, de adobe revocado o de ladrillos, muy comunes en aquellas regiones. Es la única ciudad del norte puneño que posee todos los servicios básicos.

Viniendo de Abra Pampa, luego de kilómetros de caminos con su sol de rayos de acero y el corazón feliz por lo que nos entrega la naturaleza, nuestro principal objetivo es una ducha de agua refrescante y sosegarnos. Preguntando a los lugareños nos recomiendan un hostal. Y hacia allí nos dirigimos con mi pareja, “vivo este momento luz de mi alegría, con tu compañía no existe el dolor, a Dios yo le agradezco por todo tu amor…”.

Nos pareció algo precario el lugar, tenía mis dudas si tocar el timbre. Mis ojos la buscan y ella se decide. Esperamos unos minutos y nos abren la puerta. Pasamos, y observamos que están en construcción. Subimos al primer piso. Patricia se siente fascinada por sus características rústica, su alfarería autóctona como de tejidos originarios. Presto atención a una especie de altar y me surge una sanación de aprensión…desde mi ignorancia urbana.

El propietario del hostal nos resulta una persona agradable, como simple y predispuesto. Muy afecto al diálogo. Sincero y apasionado en sus palabras. Nos revela que es descendiente de los huanacotas, pueblo anterior a la conquista incaica. Iniciamos un extenso como enriquecedor diálogo. Pregunto por el significado de, a mis ojos, esa manifestación idólatra. Instante en que aprendí y comprendí el significado de la palabra PACHAMAMA.

Debido al distanciamiento que ha tomado el hombre moderno con respecto a la Madre Naturaleza, que no solo se han alejado de ella, también del significado que debe tener para sus hijos. La tierra es dadora de vida y nosotros la estamos matando, nos revela con angustiosas palabras nuestro conocido.

“Si el agua que tomo

se pudre, se pudre

me pudro por dentro también.

Si el aire que respiro

se pudre, se pudre

se pudre mi forma de ser..

Agoniza montaña vacía

de su mineral

de su corazón,

la represa que linda energía

se muere otro río

se muere la vida…”

Sin lugar a dudas, ésta fue una de las experiencias más fascinantes de nuestro itinerario. Se revela ante mí un nuevo conocimiento, un nuevo concepto tan poco entendido, incluido y practicado que comienza abrir sus puertas a nuevas realidades, a nuevas formas de interpretar nuestro presente y su futuro. Y que ojalá, esta crónica, valga para despertar nuevas conciencias para moldear nuestro futuro en un medio ambiente sustentable, sin contaminación, sin degradación, sin explotación irresponsable y sin temor que algún día la MADRE TIERRA deje de darnos vida.  

El ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio ambiente que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la Tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas”.

Juan Perón, 1972.

5. EL CASO ARGENTINO…LA FALSEDAD DEL RELATO SOBRE MEDIO AMBIENTE. 

Por Darío Aranda

El agronegocio y las empresas extractivas privatizan las ganancias y socializan los problemas. La contaminación y la alta toxicidad de los insumos de la minería y de las actividades agroindustriales, así como el despojo de las tierras de muchas comunidades campesinas e indígenas, atentan contra la capacidad de subsistencia de estos pueblos”, advierte la investigación “Situación de los derechos humanos en el Noroeste argentino 2008-2009”, realizado por la Cátedra Unesco de la Universidad Politécnica de Cataluña (España).

 “El rol de Argentina pasó por el desmantelamiento de su capacidad industrial y el retorno a la mera explotación de los recursos naturales que alimentan las cadenas productivas del Norte. Argentina se inserta en un concierto internacional que resulta discordante para buena parte de su población.” Asegura, este informe, que el modelo extractivo “hipoteca” el futuro del país y evalúa que la situación de derechos humanos es “extremadamente crítica”.

La misión investigadora detectó la contaminación proveniente de minas abandonadas en décadas pasadas y cuyos efectos siguen afectando a la población. Y numerosos casos donde, además de la contaminación, “existen presiones y amenazas hacia la población que protesta por los daños causados”.

Confirmaron la contaminación de la mina Pan de Azúcar, cerrada en 1989, ubicada en la puna jujeña. Y verificó la existencia de una gran concentración de desechos con plomo en el centro urbano de Abra Pampa. También describe casos de Andalgalá (Catamarca) y Esquel (Chubut) para explicitar el accionar represivo de las empresas y las fuerzas de seguridad.

Se señala que la explotación de la minería metalífera en Argentina (sobre todo de oro, plata y cobre) provoca consecuencias en el medio ambiente aun en zonas lejanas a los yacimientos, puntualiza los efectos nocivos de los drenajes ácidos de roca, la contaminación química por metales pesados y el uso de cianuro. En diferentes puntos del trabajo afirma que tanto empresas como gobiernos consideran a los recursos naturales simplemente como commodities, “mercancías cuyo valor justifica cualquier tipo de intervención dirigida a proveerlas al mercado internacional”.

Un aspecto poco mencionado por la clase política y el sector empresario es el monumental uso de agua que requieren las explotaciones mineras. “Las explotaciones mineras, aun antes de contaminar las aguas, compiten primero con los productores agropecuarios por su provisión.” Deja claro que los yacimientos mineros utilizan el agua de los agricultores y que destruyen importantes reservas de la biosfera.

Afirma que los yacimientos utilizan el agua pura de los acuíferos y la devuelven contaminada a los amplios piletones que hacen de basurero minero, los que drenan a las napas inferiores contaminando a los ríos subterráneos. La investigación recuerda que las multinacionales mineras no pagan por el agua que utilizan en enormes cantidades.

Sobre las donaciones y políticas de “responsabilidad social empresaria” de las compañías mineras, la Cátedra Unesco las define como “un ejemplo de asistencialismo privado, que busca manipular y condicionar la libertad de pensamiento y conciencia de los habitantes de las comunidades afectadas, que reciben beneficios por parte de las firmas, con el único fin de lograr una “licencia social” para la extracción de los recursos naturales”. Entre las empresas señaladas figuran Barrick Gold, Meridian Gold, Xstrata, Wheaton River Minerals y Northern Orion Resources.

Hace mención a la ingeniería legal que posibilita el accionar minero: Ley de Inversiones Mineras, Código de Minería, Acuerdo Federal Minero y Ley de Protección Ambiental. “El conjunto de las normas conforman un régimen legal que funciona como un traje a medida para el incremento de los beneficios empresarios”, afirma y recuerda que las empresas sólo deben pagar menos del tres por ciento de regalías a las provincias mineras.

La Cátedra Unesco de la Universidad de Cataluña destaca que las organizaciones sociales que defienden los derechos humanos no sólo deben enfrentar el accionar de las empresas mineras. “El gobierno nacional y los gobernadores de las provincias mineras son fuertes defensores de este tipo de explotación de los recursos naturales.” Y recuerda que en San Juan y La Rioja existen “importantes relaciones económicas” entre integrantes de los gobiernos y las transnacionales mineras.

Señala que, a pesar de los pocos impuestos que pagan las empresas, representan aportes importantes de la recaudación de las provincias. Detalla que Minera Alumbrera representa el 70 por ciento de los ingresos fiscales de Catamarca. “Por lo tanto, el Gobierno no la investiga, ni controla los estudios que la empresa hace, ya que ésta sólo informa a los órganos de control sobre los resultados. Lo mismo ocurre en San Juan, Santa Cruz y Tucumán, entre otras. Los intereses de empresas y las necesidades de recaudación de corto plazo de las provincias están ligados, por lo que en numerosas ocasiones los gobiernos provinciales actúan como guardia pretoriana de las compañías.”

6. DE LA PACHAMANA A LA METRÓPOLIS

DE LA ‘bárbara’ PACHAMAMA.

“Yo no he nacido en el monte

pero vidalas les doy

para gritar lo que siento,

para sentir lo que soy.

Mi mano golpea la caja,

la caja mi corazón…”

Una de las herencias del imperio incaico en nuestras tierras del NOA fue el respeto a la Madre Tierra, según Juan Alfonso Carrizo (investigador argentino de la poesía oral) la denominación correcta es Mamapacha, ya que así se la denomina en el Perú. Mama: madre y Pacha: universo, mundo, tiempo o lugar (recordemos que en quechua Tierra es ashpa o allpa) por lo tanto Pachamama sería “la madre de la tierra, madre del lugar o madre del cerro”. La deformación de Mamapacha se debió a la interpretación local del quechua.

Algunos investigadores refieren que «el mito de la Pacha Mama debió referirse primitivamente al tiempo, tal vez vinculado en alguna forma con la tierra: el tiempo que cura los dolores, el tiempo que distribuye las estaciones, fecunda la tierra. Pacha significa tiempo en lenguaje kolla, pero con el transcurso de los años, las adulteraciones de la lengua, y el predominio de otras razas, finalizó confundiéndose con la tierra

Pero sin dudas, en todo el norte esta celebración se hace para agradecer, pedir y bendecir los frutos que nos ofrenda la Madre Tierra; sus ceremonias religiosas son de profunda raigambre y de hondo sentir tradicional.

Es imperio de la Pachamama hacer crecer las cosechas, multiplicar el ganado, cuidar los animales silvestres y bendecir a los artesanos.  Su gente no ‘toma’ de la tierra, como los europeos, ellos le piden ‘permiso’ a la Madre Tierra para obtener los frutos para ellos, para sus hijos y los hijos de sus hijos. Son prácticas de vida que orientan el camino de estos pueblos. Es la transmisión de experiencias ancestrales que mantienen el diálogo permanente y el equilibrio armónico entre ellos y la naturaleza. Por eso el respeto y cuidado hacia la misma, me explica este hombre descendiente de los primeros habitantes del norte jujeño

El primer espacio de comunicación y educación tiene origen en el fogón, que va mostrando el camino a través de los consejos que dan los abuelos a sus nietos, los padres a los hijos; es el lugar de encuentros donde también se aprenden las enseñanzas prácticas como los tejidos, la preparación de los alimentos, la utilización de las plantas tradicionales, el relato de los mitos, las historias, las vivencias diarias que se convierten en aprendizaje.

Esta transferencia se realiza a través del lenguaje que permite recrear, compartir y traspasar esa memoria colectiva como pueblos. Pero también ese lenguaje se manifiesta en la naturaleza. La Pachamama se expresa en la práctica con sus señas, sus sonidos y diferentes formas de expresión. Entender el lenguaje de la naturaleza es entender que somos parte de la misma. Lo podemos ver en ejemplos sencillos y profundos, cuando se acerca la época de lluvia las hormigas trasladan sus huevos a otros hormigueros para protegerlos…leer y deducir los mensajes de la naturaleza se relaciona con la pervivencia de los pueblos

En la actualidad los habitantes de las grandes urbes, nosotros, hemos adoptado formas de vida que nos han alejado de esa interacción con la Madre Tierra. Nuestras realidades, pensamientos, acciones y propuestas de vida confrontan y ‘chocan’ con la tierra misma, que está para conquistarla y tomar todo de ella, sin preocupación alguna…en nombre del CAPITALISMO SALVAJE, DEL DESARROLLO SIN RESPONSABILIDAD Y DEL CRECIMIENTO IRRESPONSABLE.

LA civilizada METRÓPOLIS

El hombre, la especie inteligente de la Tierra, es la más peligrosa para su propio planeta. Qué gran contradicción!. Cuanto más desarrollada es nuestra sociedad humana, cuanto mayor es su nivel tecnológico, cuanto más crece su ciencia y sus conocimientos racionalistas, más contamina, más mata y más degrada a la Madre Tierra.    

En el poema Monstruos, en “Hijos de la Ira” de Damaso Alonso, leemos estos versos:

Oh Dios,no me atormentes más.

Dime qué significan

estos espantos que me rodean.

Cercado estoy de monstruos

que mudamente me preguntan

igual, igual que yo les interrogo a ellos.

Que tal vez te preguntan,

lo mismo que yo en vano perturbo

el silencio de tu invariable noche

con mi desgarradora interrogación.

Bajo la penumbra de las estrellas

y bajo la terrible tiniebla de la luz solar,

me acechan ojos enemigos,

formas grotescas me vigilan,

colores hirientes lazos me están tendiendo:¡son monstruos,

estoy cercado de monstruos!

No me devoran… 

Sin dudas pueden interpretarse como una protesta de la Madre Tierra…

Los pueblos que más concientizados se encuentran con el medio ambiente son nuestras comunidades a las que llamamos primitivas; por el contrario, en las metrópolis, se carece de una conciencia medioambiental. A los ciudadanos de las grandes urbes un problema medioambiental parece importar menos que una calle con baches…

Parece regla general: los países ricos, una vez conseguido su desarrollo, se preocupan por una calidad de vida mayor. Los países menos desarrollados, eufemismo con el que se nombra a los pobres, necesitan primero alcanzar un nivel alto de desarrollo, para posteriormente preocuparnos por una calidad de vida. Desarrollo y medio ambiente no son conceptos combativos.

Otra de las razones en que las sociedades no han asumido debidamente principios medioambientalistas es que las culturas que caracterizan a éstas y que ciertamente marcan las bases de conductas, sitúan a la naturaleza en un lugar secundario.

Por ejm., para un occidental cristiano, la naturaleza es un lugar puesto por Dios para que el hombre haga lo que quiera. Los animales y las plantas carecen de alma, y no hay ni un solo mandamiento que se refiera al daño realizado al ecosistema. El cristiano no parece manifestar una conciencia ecológica que le haga sentirse mal cuando contamina, ni existe ningún mandamiento que diga: «No contaminarás las aguas, a los aires, ni destruirás la armonía y el equilibrio que Dios ha puesto en el mundo para la vida tuya y de tus hijos«.

  “Y los bendijo Dios; y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Sagradas Escrituras, 1569. Génesis 1:28.

La falta de principios ecologistas en gran parte de nuestra sociedad, y en casi toda la dirigencia política, se manifiesta en una falta de puntos en común a la hora de hacer leyes que protejan el medio ambiente. “Los daños causados deben ser graves, pero grave es un concepto vago muy propio de nuestra habla natural que como mucho podría ser especificado a partir de complicados estudios y referencias que siempre podrían ser refutadas basándose en una falta de objetividad. ¿Cuál es el daño al ecosistema producido por una empresa que contamina? ¿Cómo podemos estudiar todas las cadenas alimentarias a las que ha afectado? ¿Quién garantiza que los daños no son parcial o totalmente producidos por otros vertidos de otras fábricas?, etc.; enfrentarse estos problemas con un lenguaje tan limitado como el nuestro produce unos niveles de indeterminación tan elevados que si no se parte de unos sólidos principios morales respecto al entorno es lógico que una buena sentencia en derecho medioambiental sea una reprimenda del juez al causante del daño, o una multa irrisoria en función de los beneficios que se han producido al realizar el daño a la naturaleza”.

Es fácil de observar, aquí, que estas discusiones harán difícil determinar una conducta punible por DELITO ECOLÓGICO. Las ambigüedades de los enunciados legislativos permitirían una serie notable de artilugios legales posibles a los abogados defensores..,

Por otro lado, se nos dice que el modelo de desarrollo existente recibe el nombre de DESARROLLO SOSTENIDO y sustentable, ergo, es necesario incrementar el desarrollo para que la economía funcione adecuadamente.  Hasta ahora, y globalmente, hay mayor producción y más contaminación, y esto a su vez implica PELIGRO. Se habla del efecto invernadero, del agujero de Ozono, de la contaminación de las aguas, del aire, etc. A lo que llevó a plantear en su momento, por parte de organizaciones ambientalistas, la necesidad del desarrollo CERO. Y fue lógico que los países pobres no aceptaran tal posicionamiento. Por ello se revisó el concepto y se habló del «desarrollo sostenible», es decir, un tipo de desarrollo que hiciera compatible niveles de conservación de la naturaleza aceptables con niveles de desarrollo económico necesarios.

Sin embargo, a los países ricos no les interesaba estar controlados por los pobres en cuanto a los niveles de producción. Tiene actitudes muy negativas, y en cuanto a los pactos y protocolos firmados son un monumento a la vaguedad, a la ambigüedad, haciendo aguas a la hora de plasmarlos en el mundo real. Y la mayor importancia que tienen es que en el próximo grado de catástrofe ambiental, constituya un antecedente para volver a repetir una conferencia con los mismos objetivos. Pero, ¿Servirá para algo la próxima conferencia?

En definitiva…

Si somos una especie inteligente, si estamos en el momento de mayor auge de nuestra ciencia, de nuestra tecnología ¿cómo es posible que lo estemos haciendo tan  mal?; ¿cómo es posible que estemos generando desapariciones de especies como en el Cretáceo? ¿Cómo es posible que el hombre sea tan peligroso para su Madre Tierra?

Contestar a esta pregunta es hablar de futuro…de nuestro futuro!

7. MENSAJE AMBIENTAL A LOS PUEBLOS Y GOBIERNOS DEL MUNDO,JUAN PERÓN, 21 DE FEBRERO DE 1972.

Hace casi treinta años, cuando aún no se había iniciado el proceso de descolonización contemporáneo, anunciamos la tercera Posición en defensa de la soberanía y autodeterminación de las pequeñas naciones, frente a los bloques en que se dividieron los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy cuando aquellas pequeñas naciones han crecido en número y constituyen el gigantesco y multitudinario Tercer Mundo un peligro mayor- que afecta a toda la humanidad y pone en peligro su misma supervivencia- nos obliga a plantear la cuestión en nuevos términos, que van más allá de lo estrictamente político, que superan las divisiones partidarias o ideológicas, y entran en la esfera de las relaciones de la humanidad con la naturaleza. 

Creemos que ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobre-estimación de la tecnología y la necesidad de invertir de inmediato la dirección de esta marcha, a través de una acción mancomunada internacional. 

La concientización debe originarse en los hombres de ciencia, pero sólo puede transformarse en la acción a través de los dirigentes político. Por eso abordo el tema como dirigente político, con la autoridad que me da el haber sido precursor de la posición actual del Tercer Mundo y con el aval que me dan las últimas investigaciones de los científicos en la materia. 

Los hechos 

El ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio ambiente que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la Tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas. 

La humanidad está cambiando las condiciones de vida con tal rapidez que no llega a adaptarse a las nuevas condiciones. Su acción va más rápido que su captación de la realidad y el hombre no ha llegado a comprender, entre otras cosas, que los recursos vitales para él y sus descendientes derivan de la naturaleza y no de su poder mental. De este modo, a diario, su vida se transforma en una interminable cadena de contradicciones. 

En el último siglo ha saqueado continentes enteros y le han bastado un par de décadas para convertir ríos y mares en basurales, y el aire de las grandes ciudades en un gas tóxico y espeso. Inventó el automóvil para facilitar su traslado, pero ahora ha erigido una civilización del automóvil que se asienta, sobre un cúmulo de problemas de circulación, urbanización, inmunidad y contaminación en las ciudades y se grava las consecuencias de la vida sedentaria. 

Despilfarro masivo 

Las mal llamadas «Sociedades de Consumo», son, en realidad sistemas sociales de despilfarro masivo, basados en el gasto, por el que el gusto produce lucro. Se despilfarra mediante la producción de bienes necesario o superfluos y, entre estos, a los deberían ser de consumo duradero, con toda intención se les asigna cierta vida porque la renovación produce utilidades. Se gastan millones en inversiones para cambiar el aspecto de los artículos, pero no para reemplazar los bienes dañinos para la saluda humana, y hasta se apela a nuevos procedimientos tóxicos para satisfacer la vanidad humana. Como ejemplo bastan los autos actuales que debieran haber sido reemplazados por otros con motores eléctricos, o el tóxico plomo que se agrega a las naftas simplemente para aumentar el pique de los mismos. 

No menos grave resulta el hecho de que los sistemas sociales de despilfarro de los países tecnológicamente más avanzados funciones mediante el consumo de ingentes recursos naturales aportados por el Tercer Mundo. De este modo el problema de las relaciones dentro de la humanidad es paradójicamente doble: algunas clases sociales – la de los países de baja tecnología en particular – sufren los efectos del hambre, el analfabetismo y las enfermedades, pero al mismo tiempo las clases sociales y los países que asientan su exceso de consumo en el sufrimiento de los primeros, tampoco están racionalmente alimentados ni gozan de una auténtica cultura o de una vida espiritual o físicamente sana. Se debaten en medio de la ansiedad y del tedio y los vicios que produce el ocio mal empleado. 

El espejismo de la tecnología.

Lo peor es que, debido a la existencia de poderosos intereses creados o por la falsa creencia generalizada de que los recursos naturales vitales para el hombre son inagotables, este estado de cosas tiende a agravarse, mientras un fantasma – el hombre- recorre el mundo devorando 55 millones de vidas humildes cada 20 meses, afectando hasta países que ayer fueron graneros del mundo y amenazando expandirse de modo fulmíneo en las próximas décadas. En los centros de más alta tecnología se anuncia entre otras maravillas, que pronto la ropa se cortará con rayos láser y que las amas de casa harán compras por televisión y las pagarán mediante sistemas electrónicos. La separación dentro de la humanidad se está agudizando de modo tan visible que perece que estuviera constituida por más de una especie. 

El ser humano cegado por el espejismo de la tecnología, ha olvidado las verdades que están en la base de su existencia. Y así, mientras llega a la luna gracias a la cibernética, la nueva metalurgia, combustibles poderosos, la electrónica y una serie de conocimientos teóricos fabulosos, mata el oxígeno que respira el agua que bebe, y el suelo que le da de comer y eleva la temperatura permanente del medio ambiente sin medir sus consecuencias biológicas. Ya en el colmo de su insensatez, mata el mal que podía servirle de última base de sustentación. 

Después de la tierra, el mar…  

En el curso del último siglo el ser humano ha exterminado cerca de 200 especies animales terrestres. Ahora ha pasado a liquidar las especies marinas. Aparte de los efectos de la pesca excesiva, amplias zonas de los océanos, especialmente costeras, ya han sido convertidas en cementerios de peces y crustáceos, tanto por los desperdicios arrojados como por el petróleo involuntariamente derramado. Solo el petróleo liberado por los buques cisterna hundidos ha matado en la última década cerca de 600.000 millones de peces. Sin embargo seguimos arrojando al mar más desechos que nunca, perforamos miles de pozos petrolíferos en el mar o sus costas y ampliamos al infinito el tonelaje de los petróleos sin tomar medidas de protección de la fauna y flora marinas. 

…Y el agua potable

  La creciente toxicidad del aire de las grandes ciudades, es bien conocida, aunque muy poco se ha hecho para disminuirla. En cambio, todavía existe un conocimiento mundialmente difundido acerca del problema planteado por el despilfarro de agua dulce, tanto para el consumo humano como para la agricultura. La liquidación de aguas profundas ya ha convertido en desiertos extensas zonas otrora fértiles del globo, y los ríos han pasado a ser desagües cloacales más que fuentes de agua potable o vías de comunicación. Al mismo tiempo la erosión provocada por el cultivo irracional o por la supresión de la vegetación natural se ha convertido en un problema mundial, y se pretende reemplazar con productos químicos el ciclo biológico del suelo, uno de los más complejos de la naturaleza. Para colmo muchas fuentes naturales han sido contaminadas; las reservas cuando nos quedaría como último recurso la desalinización del mar nos enteramos que una empresa de este tipo, de dimensión universal, exigiría una infraestructura que la humanidad no está en condiciones de financiar y armar en este momento. 

Alimentos y armas 

Por otra parte, a pesar de la llamada revolución verde, el Tercer Mundo, todavía no ha alcanzado a producir la cantidad de alimentos que consume, y para llegar a su autoabastecimiento necesita un desarrollo industrial, reformas estructurales y la vigencia de una justicia social que todavía está lejos de alcanzar. Para colmo, el desarrollo de la producción de alimentos sustitutivos está frenado por la insuficiencia financiera y las dificultades técnicas. 

Por supuesto todos estos desatinos culminan con una tan desenfrenada como irracional carrera armamentista que le cuesta a la humanidad 200.000 millones de dólares anuales. 

A este maremagnum de problemas creados artificialmente se suman el crecimiento explosivo de la humanidad. El número de seres humanos que puebla el planeta se ha duplicado en el último siglo y volverá a duplicarse para fines del actual o comienzos del próximo, de continuar la actual » ratio » de crecimiento. De seguir por este camino, en el año 2.500 cada ser humano dispondrá de solo metro cuadrado sobre el planeta. Esta visión global está lejana en el tiempo, pero no difiere mucho de la que ya corresponde a las grandes urbes, y no debe olvidarse que dentro de 20 años más de la mitad de la humanidad vivirá en ciudades grandes y medianas. 

Política demográfica 

Es indudable pues, que la humanidad necesita tener una política demográfica. La cuestión es que aún poniéndola en práctica, ya por el retardo con que comenzaremos,. no producirá sus efectos antes del fin de la década en materia educativa, y antes de fin de siglo en materia ocupacional. Y que además la política demográfica no produce los efectos deseados sino va acompañada de una política económica y social correspondiente. De todos modos, mantener el actual ritmo de crecimiento de la población humana es tan suicida como mantener el despilfarro de los recursos naturales en los centros altamente industrializados donde rige la economía del mercado, o aquellos países que han copiado sus modelos de desarrollo. Lo que no debe aceptarse es que la política demográfica esté basada en la acción de píldoras que ponen en peligro la salud de quienes la toman o de sus descendientes 

Qué hacer 

Si se observan en su conjunto los problemas que se nos plantean y que hemos enumerado, comprobaremos que provienen tanto de la codicia y la imprevisión humana, como de las características de algunos sistemas sociales, del abuso de la tecnología, del desconocimiento de las relaciones biológicas y de la progresión natural del crecimiento de la población humana. Esta heterogeneidad de causas debe dar lugar a una heterogeneidad de respuestas, aun que en última instancia tenga como denominador común la utilización de la inteligencia humana. A la irracionalidad del suicidio colectivo debemos responder con la racionalidad del deseo de supervivencia. 

Para poner freno e invertir la marcha hacia el desastre es menester aceptar algunas premisas: 

1. Son necesarias y urgentes: una revolución mental en los hombres, especialmente en los dirigentes de los países más altamente industrializados; una modificación de las estructuras sociales y productivas en todo el mundo, en particular en los países de alta tecnología donde rige la economía de mercado, y el surgimiento de una convivencia biológica dentro de la humanidad y entre la humanidad y el resto de la naturaleza. 

2. Esa revolución mental implica comprender que el hombre no puede reemplazar a la naturaleza en el mantenimiento de un adecuado ciclo biológico general; que la tecnología es un arma de doble filo, que el llamado progreso debe tener un límite y que incluso habrá que renunciar alguna de las comodidades que nos ha brindado la civilización; que la naturaleza debe ser restaurada en todo lo posible que los recursos naturales resultan aceptables y por lo tanto deben ser cuidados y racionalmente utilizados por el hombre; que el crecimiento de la población es aumentar la reducción y mejorar la distribución de alimentos y la difusión de servicios sociales como la educación y la salud pública, y que la educación y el sano esparcimiento deberán reemplazar el papel que los bienes y servicios superfluos juegan actualmente en la vida del hombre. 

3. Cada nación tiene derecho al uso soberano de sus recursos naturales . Pero, al mismo tiempo, cada gobierno tiene la obligación de exigir, a sus ciudadanos el cuidado y utilización racional de los mismos. El derecho a la subsistencia individual impone el deber hacia la supervivencia colectiva, ya se trate de ciudadanos o pueblos. 

4. La modificación de las estructuras sociales y productivas en el mundo implica que el lucro y el despilfarro no pueden seguir siendo el motor básico de sociedad alguna. y que la justicia social debe exigirse en la base de todo sistema, no solo para el beneficio directo de los hombres sino para aumentar la producción de alimentos y bienes necesarios; consecuentemente, las prioridades de producción de bienes y servicios deben ser alteradas en mayor o menor grado según el país de que se trate. En otras palabras: necesitamos nuevos modelos de producción, consumo, organización y desarrollo tecnológico que, al mismo tiempo que den prioridad a la satisfacción de las necesidades esenciales del ser humano, racionar el consumo de recursos naturales y disminuyan al mínimo posible la contaminación ambiental. 

5. Necesitamos un hombre mentalmente nuevo en un mundo físicamente nuevo. No se puede construir una nueva sociedad basada en el pleno desarrollo de la personalidad humana en un mundo viciado por la contaminación del ambiente exhausto y la sed y enloquecido por el ruido y el hacinamiento. Debemos transformar a las ciudades cárceles del presente en las ciudades jardines del futuro. 

6. El crecimiento de la población debe ser planificado, en lo posible de inmediato, pero a través de métodos que no perjudiquen la salud humana, según las condiciones particulares de cada país (esto no rige para la Argentina, por ejemplo) y en el marco de políticas económicas y sociales globalmente racionales.

7. La lucha contra la contaminación del ambiente y de la biosfera, contra el despilfarro de los recursos naturales, el ruido y el hacinamiento de la ciudades, debe iniciarse ya a nivel municipal, nacional e internacional. Estos problemas, en el orden internacional, deben pasar a la agenda de las negociaciones entre las grandes potencias y a la vida permanente de la Naciones Unidas con carácter de primera prioridad. Este, en su conjunto, no es un problema más de la humanidad; es el problema. 

8. Todos estos problemas están ligados de manera indisoluble con la justicia social, el de la soberanía política y la independencia económica del Tercer Mundo, y la distensión y la cooperación internacional. 

9- Muchos de estos problemas deberán ser encarados por encima de las diferencias ideológicasque separan a los individuos dentro de sus sociedades o a los Estados unidos dentro de la comunidad internacional. 

Nosotros los del tercer mundo. 

Finalmente deseo hacer algunas consideraciones para nuestros países del Tercer Mundo: 

1- Debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales que los buscan para alimentar un tipo absurdo de industrialización y desarrollo en los centros de alta tecnología a donde rige la economía de mercado. Ya no puede producirse un aumento en gran escala de la producción alimenticia del Tercer Mundo sin un desarrollo paralelo de las industrias correspondientes .Por eso cada gramo de materia prima que se dejan arrebatar hoy los países del Tercer Mundo equivale a kilos de alimentos que dejarán de producir mañana . 

2- De nada vale que evitemos el éxodo de nuestros recursos naturales si seguimos aferrados a métodos de desarrollo, preconizados por esos mismos monopolios, que significan la negación de un uso racional de aquellos recursos. 

3- En defensa de sus intereses, los países deben propender a las integraciones regionales y a la acción solidaria. 

4- No debe olvidarse que el problema básico de la mayor parte de los países del Tercer Mundo es la ausencia de una auténtica justicia social y de participación popular en la conducción estará en condiciones de enfrentar las angustiosamente difíciles décadas que se avecinan. 

La Humanidad debe ponerse en pie de guerra en defensa de sí misma.  En esta tarea gigantesca nadie puede quedarse con los brazos cruzados. Por eso convoco a todos los pueblos y gobiernos del mundo a una acción solidaria.

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